Nuevo Colegio Del Prado

La misión del Nuevo Colegio del Prado es educar, esto es, acompañar en el crecimiento moral de sus estudiantes.

Nuevo Colegio Del Prado

Misión

La misión del Nuevo Colegio del Prado es educar, esto es, acompañar en el crecimiento moral de sus estudiantes: atender a la maduración del individuo en cuanto a su racionalidad y al uso de su libertad. Procurando que, en el encuentro con la Ciencia, el Arte y la Tecnología, el alumno sea formado para tomar decisiones convenientes como persona libre

Visión

La visión del Nuevo Colegio del Prado es proyectar para la vida ciudadana seres humanos responsables que siembren en su entorno y en la comunidad nuestros principios básicos: Libertad, Autoridad, Participación, Integración y Conciencia

El primer criterio de acción es la consideración del educando como ser humano integral y a partir de esta consideración fijar los objetos que se pretende conseguir. Lo primero que la institución se propone es buscar una evolución gradual, progresiva y continua del educando en todos los aspectos de su vida. La verdadera educación consiste en el crecimiento humano, y el verdadero crecimiento educativo es el moral, entendiendo por tal el de una maduración de la libertad y la racionalidad del individuo. Estará educado el ser humano cuando sea capaz de tomar decisiones como personas libres y autónomas.

Principios Filosóficos

El compromiso de esta Institución está directamente dirigido a ayudar al educando a la construcción de su proyecto general de vida. El verdadero trabajo educativo consiste en lograr que el educando proyecte en la vida su racionalidad de ser libre y responsable mediante decisiones inteligentes. De ahí que sea necesario trazar pasos que permitan desarrollar este programa entre los alumnos. Los principios básicos pueden definirse dentro de la filosofía institucional en dos sentidos: por una parte, son conceptos que enuncian potencialidades de los seres humanos, definibles, estructurables, que han de concebirse instituidos dentro de la vida escolar de cada día proyectando el perfil de valores del estudiante de la institución. Por otra, son pasos, etapas en movimiento y relacionadas entre sí en la medida en que cada uno, de manera sucesiva, va abonando terreno para que el otro se produzca. Estos pasos se sintetizan en los siguientes cinco conceptos que permitirán un diálogo del educando con el mundo que lo rodea para interpretarlo, dialogar con los hombres y consigo mismo:

• Libertad
• Integración
• Autoridad
• Participación
• Conciencia

Libertad. El concepto de libertad es uno de los más difíciles de definir, de aplicar y conformar en el hombre. La libertad que se pretende transmitir es aquella que estimula en el joven una actitud responsable ante la vida. Es la capacidad de tomar decisiones conscientes a partir de una conducta razonada. El estudiante debe aprender que libertad es sinónimo de autonomía .Así que formar a los educandos en la Libertad en la capacidad de capacidad de autodeterminación, y en la responsabilidad ante sí mismos y ante la Comunidad Educativa. Consideramos que la base de esta Libertad radica en la formación interior.

Autoridad. La autoridad, su interiorización y el sentido que este principio tiene en la vida de cada quien, es fundamento básico en la construcción de una autonomía sana. Será ejercida con respeto y afecto, cuidando hasta lo posible mantener la equidad. Aprendiendo a obedecer, el alumno aprende a gobernarse a sí mismo y la conciencia normativa ejercida sobre él y con él, le permite desarrollar el respeto por los derechos humanos, el cumplimiento de los deberes sociales y el crecimiento personal. Del adecuado gobierno para y con el estudiante, resultará posteriormente y en gran medida, su accionar en la gobernabilidad de sí mismo y de la sociedad que ayude a construir en permanente democracia.

Participación. Participar es compartir con los demás a quienes hemos descubierto en nuestro diario vivir. Participar es aplicar nuestra consciencia del mundo que nos rodea. La participación del educando es lo que constituye el proceso educativo, es lo que nos garantiza la construcción conjunta de la comunidad educativa. La no participación del educando en este proceso, puede asumirse como una falla de quienes tenían la responsabilidad de haberlo motivado. La participación del estudiante depende en gran parte de las actividades que se organizan y en las cuales se canaliza la creatividad de los estudiantes. Cuando se ha despertado la conciencia de la persona y se han provocado reacciones respecto al mundo que lo rodea, es muy fácil llevarlo a participar en proyectos comunitario

Integración. Integrarse no es sólo participar en una actividad, sino hacer parte de ella. Integrar al estudiante es llevarlo a sentirse parte decisiva en las situaciones, en el Proyecto Educativo Institucional (PEI), en las relaciones con las demás personas, en la marcha de la Institución. Es llevar al estudiante a que viva plenamente todos los conocimientos de la Institución Un estudiante integrado a la vida comunitaria por lo general es altamente productivo académicamente. No se sentirá aislado, comunicará su riqueza personal a los demás, recibiendo así mismo de los otros. Integrar al alumno es canalizar la disciplina de una manera constructiva.

Conciencia. Despertar la conciencia del educando es llevarlo a la percepción de sí mismo, y a descubrirse como persona en sus relaciones con la comunidad y el mundo. Es contribuir al reconocimiento de sus capacidades físicas, intelectuales y espirituales. Es poder contar con una interpretación más trascendente de la realidad, que conduzca a una realización plena en la vida, de acuerdo a la voluntad de Dios. Es actuar desde la perspectiva de una reflexión crítica sobre la existencia y que esta facilite el progreso personal y social. Cuando se haya recorrido estos cinco pasos e interiorizado los conceptos, se habrá finalizado una etapa decisiva en la formación de los educandos; éstos se encontrarán así preparados para enfrentar la universidad y la vida

Historia

Para citar los antecedentes del Nuevo Colegio del Prado, es indispensable hacer mención del antiguo Colegio del Prado, en cuya sede comienza a funcionar el primero, debidamente legalizado por las autoridades competentes mediante resolución número 305 de diciembre 2 de 1994, expedida por la Secretaría de Educación del Departamento. Surge por iniciativa del Dr. CARLOS OEDING ARROYO, inspirado desde siempre, en ideales de formación de más y mejores ciudadanos, capaces de construir, día tras día en las aulas escolares, un futuro promisorio para nuestra patria Colombia, rodeado y apoyado por un grupo de directivos y docentes idóneos, y muy comprometidos con su misión educadora y formadora de esos mismos grandes hombres, que el país y su fundador esperan.

Sin embargo, para escribir esta Reseña Histórica del Colegio del Prado, es indispensable hacer mención del Colegio Alemán, ya que fue en esa institución donde se inició la labor de quien más tarde fuera la fundadora del COLEGIO DEL PRADO. Entre los años 1927 y 1928, la Colonia Alemana residente en Barranquilla con la colaboración del gobierno de su país, decidió fundar el Colegio Alemán. Un poco después, hacia el año de 1934, se vinculó a esa institución como profesora de español, la señorita MARIA DEL SOCORRO BLANCO JIMENEZ, quien hacía poco había regresado de Jamaica en donde obtuvo una especialización en Pedagogía.

Después de dos años de labores en el Colegio Alemán, la señorita María del Socorro Blanco Jiménez, se trasladó a Bogotá en donde residió dos años. En 1939 regresó a Barranquilla y nuevamente se vinculó al Colegio Alemán con el cargo de Subdirectora, el cual le fue ofrecido desde esta ciudad por intermedio de la Misión Alemana. Tomó posesión de este cargo desempeñándolo hasta el año de 1941 cuando la sorprenden con el nombramiento de Directora, ante las inminencias de la Segunda Guerra Mundial. En el año de 1942, estalla la Segunda Guerra Mundial. Alemania declara la guerra a los aliados y en todos los países en donde residen ciudadanos alemanes le son intervenidos sus negocios y confiados en previsión del conflicto mundial, siendo devueltos a su país de origen.

Ante estas circunstancias los alemanes abandonan el Colegio Alemán y dejan a la señorita María del Socorro Blanco Jiménez, encargada del Colegio. Como es lógico la Institución no puede continuar llevando el nombre de Colegio Alemán, por lo tanto, al iniciarse el año escolar, se abren las puertas de un nuevo colegio con el nombre de COLEGIO DEL PRADO tomando el nombre del barrio en donde se encontraba ubicado el edificio, Carrera 60 Nº 68-108. Ingresan al plantel los mismos alumnos, con excepción de los de origen alemán, efectuándose la inauguración el día 2 de febrero de 1942. A partir de la fecha, guiados por María del Socorro Blanco Jiménez, empezó la aventura de educar y formar juventudes en principios cristianos, de bien y de servicio.

Trayectoria

El Nuevo Colegio del Prado, inicia labores en 1995, pero sus orígenes se remontan al antiguo Colegio del Prado, que deja de funcionar para dar paso a esta nueva institución educativa. La institución presentó sus propuestas educativas en 1.995, en una primera versión del PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL, y las amplía en 1996 de manera general, en cumplimiento de los plazos establecidos en la norma, trabajando en él, a efectos de tenerlo definitivamente diseñado en la vigencia lectiva de 1997. Como la Institución venía funcionando con una Resolución Departamental (305 de Diciembre 2 de 1994) la Secretaría de Educación Distrital decide conceder Licencia de Funcionamiento Distrital bajo la Resolución No 00819 de 17 de Abril de 2007.

Logros y Meritos

Gracias a toda la comunidad educativa que ha creído en nosotros y en nuestro compromiso con la calidad educativa, estos son los logros más importantes que juntos hemos alcanzado durante estos 15 años:

2013 1er Puesto en las Olimpiadas Nacionales de Química más información
2012 1er Puesto en las Terceras Olimpiadas Intercolegiales de Ciencias Sociales
2011 Segundo mejor colegio del Atlántico Calendario A, ICFES
2010 Segundo mejor colegio del Atlántico Calendario A, ICFES

Instalaciones

Ciencias: Laboratorios e Informática

Deportes, Danza y Artes

Equipo de trabajo

Manuelita Orozco González

Rectora

Ana Elvira Oeding

Sub-Directora

Nuestro Escudo

El escudo del Nuevo Colegio del Prado está conformado por un óvalo rodeado de un marco con tendencia barroca que representa elegancia y distinción.  En su interior hay dos zonas claramente definidas en la parte inferior, hay un libro abierto, una pluma y un globo terráqueo detrás de una cortina que representa la ciencia, el estudio y el conocimiento universal e integral.  En la parte superior se encuentra la imagen de Jesús crucificado en medio de un hermoso y despejado cielo azul que simboliza los principios y la virtud. De ahí el lema que define lo que representa nuestro escudo: Ciencia y Virtud

escudo colegio el prado

Bandera

La bandera del Nuevo Colegio del Prado está conformada por dos bandas blancas, dispuestas diagonalmente, que simbolizan la Pureza y la Bondad. Los otros campos que resultan del corte de las bandas blancas son de color verde y curuba. El campo verde representa la Esperanza y Optimismo por alcanzar las metas. El campo curuba representa la Templanza y Perseverancia para lograr estas metas. En el vértice de este corte se encuentra el Escudo del Colegio para simbolizar la identidad Neopradista.

Himno

Por los caminos de la vida vamos con el ensueño de la juventud noble entusiasmo nuestro pecho inflama, ambicionamos Ciencia y Virtud

Mas no queremos la ciencia vana que nos engaña con su color, verdad ansiamos para la mente que nos redima de todo error.

Por los caminos de la vida vamos con el ensueño de la juventud, fe y esperanza son los ideales que al alma afianzan en la virtud.

Es el saber la misteriosa escala por do ascendemos hacia la luz; sólo alcanzamos el Bien Supremo con la práctica de la Virtud.

La Ciencia es bella. Ella nos abre anchos caminos de claridad; Virtud es fuerza que al alma alienta, ella nos brinda la eternidad.

Por los caminos de la vida vamos con el ensueño de la juventud, más nuestro empeño no será vano alcanzaremos Ciencia y Virtud (Bis)

Letra de MARÍA DEL SOCORRO BLANCO Música de Prof. CARLOS ZAGARRA